Nunca me he distinguido por tener
buena memoria, pero con el paso de los años he visto que ha sido por elección propia el olvidar las
cosas, hay momentos, vivencias que es mejor no recordar, tenemos cosas que
siempre es mejor olvidar para que no duelan tanto los recuerdos. Nos enseñan
siempre que debemos de mantener buena memoria de no olvidar nuestras vivencias,
pero… cuando duelen?, cuando se meten a
tal grado que te sangra el alma y que es mejor meterlos en el cajón del olvido,
siempre tratamos de mantener el alma activa forrada de recuerdos, en ocasiones
pareciera que vuelves a vivir esos momentos ya sean buenos o malos
En lo personal tengo la capacidad
nata de bloquear las cosas que no me gustan, no me gusta sufrir y sufro por
ello, es un mecanismo de defensa nato. Hay veces en las que prefiero pensar que
no pasaron ciertas cosas, cuáles? No quiero recordarlas.
Hay veces que quisiera estar
demente, estar alejada de la realidad, no sentir, no vivir, es decir, no
diferenciar la realidad de la ficción, quisiera estar perdida en la nada, el no
darme cuenta de cómo pasa el tiempo y como fluye la vida.
Me imagino tener una mente en
blanco, no procesar nada, no sentir, no dormir, no vivir, me preguntó un día un
psicólogo, entonces quieres morir??? Ese día sorprendida le dije que no, me
cayó como balde de agua fría que me lo
preguntara de tajo, pero en el fondo SI era lo que quería, no vivir, no sentir,
que tengo que hacer en este mundo? No lo sé, nunca lo he entendido y hay
ocasiones en las que creo que es mejor
estar en otro lado y como sé que no existe otro lado, entonces… que hago?
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